Paranoias a Destajo

Who the hell do you think I am ?!

(vía )

Go beyond the impossible and kick reason to the curb! That’s the Gurren-dan way!

(Fuente: normandys, vía )

(Fuente: grifguy)

9 reproducciones

livelifeonceagain preguntó: Sube más capítulos, pls. Me encanta asdfghjklñ. Corasón gay pa' ti <3.

Ñaa *-* Ya estoy escribiendo el siguiente capitulo, intentaré colgarlo entre hoy y mañana ya que la semana que viene estoy de viaje asi que dudo mucho que pueda escribir… u.u

Corasones gays para ti <33

tumblrbot preguntó: ¿CUÁL ES TU PRIMER RECUERDO COMO SER HUMANO?

Hombre, como ser humano…me acuerdo de cuando me compraron mi primera pecera, tenía un pez psicópata

Capítulo 2

Llegamos al parking donde estaba el Peugeot 307 azul de Mangel. Este cogió el mango de la maleta y la guardó en el maletero del coche para después ir cada uno a su asiento: Mangel al volante, Rubén de copiloto y yo en la parte trasera.

 

Rubiú, – llamó el de las gafas de pasta con ese característico acento andaluz – que no me entere yo de que me pone’ lo’ cuerno’ con esta muyaya. – La mezcla entre su acento y su voz forzadamente aguda hizo que estallara a carcajada limpia.

Siempre puedo daros a los dos – Respondió mordiéndose el labio inferior mientras ponía una exagerada cara de perversión, moviendo su cadera firmemente de adelante hacia atrás, aun estando sentado, gesticulando como si lo diese todo en una noche de sexo loca – ¡Oh yeah, bitches!

 

Entre risas y más gilipolleces acabamos por llegar al portal donde vivían  estos dos neandertales.

Mangel insistió en llevar mi maleta así que al final acabé accediendo. Rubius, por su parte, sujetó la puerta de la calle, dejando pasar a su compañero, pero a mí no me fue tan fácil.

Tú no puedes pasar, muyaya.

Alcé una ceja divertida, estaba dispuesta a reírme un poco más antes de entrar en la casa.

¿Qué he de hacer para que me deje pasar el amo y señor de las flechipollas? –Por un momento le vi sorprendido, tal vez no esperaba que viese sus videos.

Pues… – Pareció pensárselo bien pues estuvo un momento callado mientras Mangel nos preguntaba por qué tardábamos tanto en entrar. Vi como Rubén puso morritos inclinándose hacia mí, con una postura digna de una colegiala con las hormonas revueltas – ¡Bésame!

Su tono afeminado hizo que soltase una carcajada, pero traté de parecer seria.

Como quieras… –Me acerqué a él con rapidez, aproximándome a sus labios, pero cuando apenas me faltaba unos centímetros para eliminar toda distancia, moví mi cabeza hacia su mejilla, besándola.

 

Me separé de él, sonriendo victoriosa susurrándole lo siguiente:

Ahí tienes tu beso.

Mientras pasaba por su lado vi como la sangre se le subía a la cabeza, lo que hizo rememorar mi victoria.

Joder…vaya tía…

Oí susurrarle algo pero no llegué a entenderle así que fui hacia Mangel el cual trataba de subir la maleta por unas estrechas escaleras. Dirigí mi mirada al ascensor en el que ponía un cartel de: Averiado.

¿Donde jononeh estabais?

A una señora se le había caído el monedero…

Detrás de mí apareció Rubén, el cual enseguida agarró el culo de la maleta para alzarla y ayudar al aprendiz de hipster.

Lo raro es que el ascensor funcione. –Comentó el amante de las gallinas comenzando a subir la maleta junto con Mangel.

 

Llegamos al tercer piso, lugar que habitaría a partir de entonces.

Abrieron la puerta y tras entrar nos recibió una pequeña y mona gatita de pelaje negro.

¡Muy buenas, muyayita! – Exclamó Rubius con ese gracioso acento cubano – Oie, esta muyaya se llama Sandra, nuestra nueva follamiga de piso, digo compañera – Los tres soltamos unas risas ante sus tonterías pero él siguió hablando –. Raspberry, ella es Sandra, Sandra, ella es Raspberry.

Me puse de cuclillas para estar más cerca de la gatita a lo que ella pegó un salto para subirse a mi regazo, aprovechando para acariciarla detrás de las orejas y ella, totalmente tranquila, se recostó sobre mí cerrando los ojos y sacándome una sonrisa.

Mangel fue hacia los brazos de Rubius, como si de una escena romántica se tratase, achuchándose el uno al otro y, cuando parecía que iban a besarse, Rubén colocó su mano entre los dos, besándose apasionandamente..

Raspberry se les quedó mirando con cara de: ¡¿What the fuck?! Y yo…simplemente eché a reír.

 

Tras deshacer la maleta en una pequeña habitación que usaban de trastero me di una ducha,  cenamos unas buenas pizzas y tras ver una película de estás que las ver por hacer algo, me fui a dormir. Había sido un día épico.

 

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Muy buenas criaturitas del serorrrr <3 Pues eso, que aquí os traigo el segundo capitulo :3 Siento haber tardado pero tengo un brazo escayolado y….cuesta escribir así u.u

Corasonsitos geis para todos <33

Capitulo 1

-¿Donde coño se ha metido Magel…? -Refunfuñé, cerrando los ojos y suspirando pesadamente- Le dije bien claro que llegaba a las 10…

Miré el reloj, comprobando que, efectivamente, llevaba media hora esperandole a él y a un compañero de piso en la puerta de estación de trenes.
Decido ir un momento al baño, no creo que tenga la mala suerte de que vengan en ese instante. Asi que así hago, agarro el mango de la maleta y la arrastro hacia el baño.

Mi sueño desde pequeña había sido irme a vivir a Madrid, y esto se reforzó cuando hice la promesa con Mangel de que, en cuanto pudiese, iriamos a vivir a allí. Siempre hemos sido uña y carne, como el hermano que nunca tuve y, siendo sincera, no me veo que algún día llegue a ser algo más.
Una vez termino en el baño, cojo el pomo de la pueta y la abro hacia afuera…golpeando a alguien en todas las narices, literalmente.

-¡Dios…! Lo siento, de verdad, ha sido sin querer… -Dije al instante, cerrando la puerta una vez salgo para disculparme con el…agredido- Lo siento…

-Argh…mi presiosa cara -Era una voz forzadamente aguda y chistosa, cosa que me sorprendió.
Aquel alto sujeto, porque sí, me sacaba un par de cabezas, tras refregar su mano en su cara, me miró fijamente, colocando en seguida una extraña y graciosa mueca.

-¡Ten más cuidado, muyaya, nomás!
Otra vez esa estúpida voz. Por supuesto que se de quien se trata, por culpa de Mangel, ahora soy una fanática de las gilipolleces de este señor…el gran Rubius.

-Dios…por fin apareceis uno de los dos… -Suspiro mientras veo como él enarca una ceja- Aquí está vuestra nueva compañera de piso, muyayo -Sonrío, extendiendo la mano, a lo que él me reponde.

-¿La mano? ¿En serio, tia? ¡Dame un beso, nomás! -Y sin poder contestar, me agarra de los hombros, me acerca a él y me planta un beso en cada lado de la mejilla, consiguiendo pillarme por sorpresa.
Inevitablemente, la sangre se me sube a la cabeza a si que, sin mediar palabra, la agacho, intentando ocualtar el rubor y comienzo a caminar en busca del otro burro.

-¡Rubiú! -Una voz con un gran acento andaluz hace que ambos nos giremos, yo sonriendo ampliamente y, en cuanto confirmo de quien se trata, hecho a correr hacia él, abrazándolo como cuando dos buenos amigos celebran un gol- “Cuchá” quien está aquí.

-Lo mismo digo, hipster de tercera -Burlé, separandome de él- Dios, cada vez creces más, mamón.
De pronto, sin quererlo ni beberlo, alguien me empuja, aplastandome contra Mangel, quedabdo arrinconada entre este y, quién no podía ser si no, Rubius.

-¡Abrazo épico! -Oí decir a Rubius, con una de esas voces que consiguen sacarte una sonrisa.

Todos los de alrededor deberían de estár mirándonos: dos tíos abrazados haciendo el subnormal y en medio, una muchachilla aplastada por ambos. Pero sonrío, se que a partir de hoy , comienza una nueva vida.